Desde que tengo uso de razón recuerdo a mi padre trabajando en la elaboración manual de algún mueble, rodeado de serrín y con el inconfundible olor a madera nueva reinando el ambiente.

 

Supongo que eso fue lo que hizo que mi hermano Juan metiera la nariz y sus manos en el taller para hacer sus propios juguetes.

 

Yo descubrí algo más tarde que mi pasión por el diseño se traducía en hacer planos de "la casa de mis sueños" recuerdo dibujarles pasillos interminables y montones de puertas!!

 

Con los años nuestro padre nos enseñó a ser personas responsables y a ser serios en nuestro trabajo.

 

Nos apasiona crear espacios distintos cada vez, como un artista que talla una escultura.

 

Disfrutamos del trabajo bien hecho porque da como resultado la satisfacción de nuestros clientes, siendo éstos los que finalmente nos recomienden a sus allegados.

 

Escuchamos tus propuestas, porque sólo tú sabes lo que quieres, ¿nos lo cuentas?

 

Mari Angeles Campos.